Desde "La vie en rose", de Edith Piaf, hasta "Rata de dos patas", de Paquita la del Barrio, Aníbal Pachano dejó en claro que no se necesita una gran historia para cautivar al público. "Pour la Gallery" es la perfecta metáfora del zapping televisivo: cada cuadro es una anécdota que evoca un sentimiento, un país y un género musical. No hay más conexión o fin que hurgar en la caja de recuerdos de los espectadores.
Estrategia aplaudida, de pie, por los cientos de tucumanos que llenaron cuatro veces el Alberdi durante el fin de semana para ver el show del mediático bailarín.
El espectáculo empieza con un video que recorre la vida -profesional y personal- de Pachano. Como segunda protagonista aparece Sofía, su hija, encargada de escoltar al mediático jurado de "ShowMatch" al escenario.
Después de los primeros aplausos el dúo interpreta "La vie en Rose", mientras algunos bailarines van asomándose. Al primer cuadro coreográfico le sigue la presentación de Maxi de la Cruz: sus chistes fueron retribuidos, invariablemente, con sinceras carcajadas. Pasado el pequeño break de humor continúa la música. Elaborados vestuarios y sobrias coreografías, inundadas de pasos de tap, permiten lucirse a Pachano y sus despampanantes tacos altos. El viaje es por lo más romántico de la música francesa.
Como si se hubieran puesto de acuerdo con el calendario, el espectáculo sigue con "Imagine". El tema de John Lennon -que el sábado habría cumplido 70 años- es interpretado con algunos originales arreglos, que agregan un toque político a la presentación: un video de fondo en el que se mezclan imágenes de la guerra entre Estados Unidos y los países islámicos, las Abuelas de Plaza de Mayo y los desaparecidos parecen invitar a "imaginarse" un mundo mejor.
Del segmento político-pacifista a una suerte de tributo a Baz Luhrmann por medio de algunos de los temas -"Because we can", "Come with me" y "El tango de Roxanne"- que dieron vida a la película "Moulin Rouge". Es un gran momento de Sofía Pachano y el cuerpo de bailarines, con sensuales coreografías y más ligeros de ropa. La última interpretación hace referencia a la evocadísima Francia y es una representación de Edith Piaf, que a base de mímicas y humor provoca eufóricos aplausos y risas.
La historia sigue sin pausas. "Fever", de Ray Charles, y "Let's fall in love", de Ella Fitzgerald, sirven de banda sonora para meterse en los años dorados del jazz. El entretenido tributo a México pasa por "Adelita", de Jorge Negrete, y "Tres veces te engañé" y "Rata de dos patas", de Paquita la del Barrio. Uno de los momentos más cómicos se produce cuando una de las intérpretes se sienta en las piernas de un espectador e interpreta fervientemente uno de los populares y despechados temas. El impecable vestuario -ya sea para resaltar la sensualidad de un tango o para agregarle humor a un mariachi- da constantemente la nota.
Concluido el baile, Pachano le dedica tiempo a otra de sus pasiones: las controversias. Engalanado con una despampanante corona y una gran capa roja, se encarga de aclarar algo que nadie pone en duda: "yo soy la reina". Y agrega: "qué término pelotudo que me trajo tantos problemas"... Abierta la puerta, salen en tropel los comentarios filosos, graciosos e irónicos, dirigidos a figuras de la farándula y de la política. Aunque apuntó a varios -Ricardo Fort, Amalia Granata, Rocío Marengo y hasta algunas parejas presidenciales- la mayoría de los dardos fueron para Graciela Alfano, recordada por algunos de sus absurdos episodios, como cuando medicó a su mascota. "Se dice de mí" termina de dejar en claro la opinión del artista sobre los rumores que lo acechan y abre paso a una reflexión. "Las personas que tenemos HIV trabajamos, estudiamos y, sobre todo, tenemos corazón", afirma, y recomienda a todos hacerse el test y charlar sobre el tema.
"Pour la Gallery" termina con la presentación de los bailarines, extensos agradecimientos y eufóricos aplausos. Queda la sensación de haber asistido a una intensa sesión de TV en vivo que, presentada por Pachano, es inevitablemente color de rosa.